Mi saludo admirado, respetuoso y cariñoso a la Fundación Asilo de Torrelavega. De admiración, porque al contemplar la obra desde hace más de 120 años, encuentro tanto cariño, tantas vidas entregadas a los más necesitados, tantos esfuerzos por mantener y engrandecer la Fundación, desde D. Ceferino hasta D. Teodosio, algunos muy conocidos, los más desconocidos pero no menos importantes, que produce esa sensación que llamamos admiración. |
De respeto a los más de mil usuarios que gozan hoy de los servicios de esta Institución. Respeto a esas vidas que apenas han nacido y que sus padres confían a nuestros cuidados y educación. Respeto a los que no pudiendo hacer casi nada con sus cuerpos y necesitan una gran dosis de cariño. Respeto a los que han ido desgastando sus vidas y han hecho posible un camino más fácil para nosotros. Respeto a los que entregan con una gran ilusión su buen saber y su buen hacer cada día, para que a nadie le falte lo que las circunstancias de la vida, no siendo generosas con ellos, les han negado, que saben estar y ser en cada momento. |
De cariño a este Hogar que para que lo sea de verdad no le falte ni los niños ni los ancianos. Desde cero años de vida hasta centenarios, esperanza y experiencia, vida que empieza con la luz de primavera y vida que decae con la luz no menos bella del otoño. Un Hogar con sus misterios gozosos, gloriosos, también dolorosos, pero siempre luminosos. Cariño a los que los años, la enfermedad o el dolor hacen que esta obra sea también un Hospital. Para que la vidad sea más fácil, menos dolorosa, más alegre, para que no se encuentren solos, !Qué bien lo hacen los que aquí trabajan!, lo hacen tan bien, que la tranquilidad, el buen gusto, la comodidad, el orden, la limpieza, lo convierten en un auténtico Hotel. Un Hotel sin número de estrellas porque la estrella es el mismo Hotel.
Pero hay otras muchas ilusiones, esperanzas... !Que las podamos hacer realidad!.
D. Luis López Ormazábal
Presidente |